A pesar de haber sido bautizado y confirmado bajo el esquema de la religión católica no me considero un católico como tal. Aquí no describiré las razones por las cuales no lo soy, sino que hablaré sobre la experiencia de haber asisitido a la iglesia a formar parte del ritual de la ceniza.

No tengo presente las fechas exactas de los miércoles de ceniza, sin embargo anunciaron en las noticias que la fecha de inicio era el presente día. Asistí acompañado y pensando: "porque no ir, a pesar de no considerarme católico me gusta ser partícipe de tradiciones y festividades católicas, además de que sus celebraciones dan mucho color a la vida de las personas dentro de una sociedad como la nuestra"

Antes de recibir la ceniza, el ritual esta precedido por unas oraciones y plegarias, así como de un evangelio que resulta ser algo así como la moraleja de lo que representa el miércoles de ceniza. Esto en particular fue lo que más me llamó la atención y lo que me gustó.

En esta moraleja, la oradora en cuestión hablaba sobre lo que representaba el miercoles de ceniza; comentaba que más alla de representar un símbolo, un asístir a recibir la ceniza solo como rutina de todos los años, recibir la ceniza representa una oportunidad para cambiar. Comentaba que así como cuando limpiamos nuestra casa, cuarto o área de trabajo, guardamos lo que nos sirve y/o necesitamos, así como también tiramos lo que no; lo mismo debiera suceder con nosotros, limpiar nuestro espiritú. Eso es lo que significa la ceniza. Recibir la ceniza representa una oportunidad para purificar y limpiar nuestra ser; estar dispuestos a cambiar para bien.

Ella comentó que la persona que asistía a recibir la ceniza era una persona que estaba dispuesta a cambiar; es de esta forma que por mi mente pasó la idea de que inconcientemente eso era lo que estaba haciendo. Nos recordó que ceniza es lo que somos, que somos mortales y todos moriremos algún día, nadie está exento y por eso el miércoles de ceniza de cada año nos representa una oportunidad más para cambiar.